LA MAQUINA DE AFEITAR EN LA ANTIGÜEDAD
Antes del sigo XX, los hombres que se afeitaban lo hacían con una navaja barbera, una herramienta afiladísima que, manejada con destreza sobre un rostro humedecido y enjabonado, dejaba la piel tan fina como el culito de un bebé. Para ello eran imprescindibles los preparativos que llevaban a ablandar el pelo y lubricar la superficie cutánea de modo que la tarea no fuera sangrienta, y de ahí el consejo -popular desde el siglo XV-
No hay comentarios:
Publicar un comentario